Siempre dije que a ti te debí haber encontrado al final de todo,
de todos.
Que quizá el destino se equivocó con nosotros.
Tú eras tan pequeño
para ser mi gran amor.
Siempre supe que no era el momento,
que yo debí haberte conocido después,
cuando ya hubieras besado a otras.
Cuando ya te hubieran roto el corazón
y me encontraras para arreglarlo,
y al final no importara.
¿Por qué esto?
Porqué tan antes.
Si lo hubiera sabido desde el principio,
quizá no hubiera pisado
tan al fondo
el acelerador.
Ahora no sé cómo detener este tren
con destino a ningún lado.
Estoy segura que
si nos alcanzara el tiempo
no sabría cómo hacer para pararnos,
así que seguimos corriendo
separados,
como esperando que algún día de suerte
tú llames a mi puerta
y yo finja que nada hubiera pasado.
“Todos los días veía a la luna
desde mi recama,
en esa ventana que apenas se alcanza a ver.
O me bañaba
y la muy ingrata se burlaba
mirando la mitad de la sombra que se te olvidó quitarme,
que me dejaste aquí”
Era así como cada día no nublado estabas en mí.
Pisando fuerte.
Sí,
descubrí un día que no todos los lunares hablan del amor.
Hay algunos que sólo hablan de ti.
Abril.

Sentir lo que alguien mas amplía el alma. El amor es inexplicable hasta donde quieres. Nunca existe el momento adecuado, solo las circunstancias necesarias. No te limitas, eso se agradece. Sigue sólo sigue. DiAnEliZtAr.
ResponderEliminarMe gusta es de lo mejor que e leído en poesía
ResponderEliminarSos grande